Al dejar a nuestra hija en la guardería, hemos ido a pasear a la perra... Jo... 4 meses han pasado desde que la adoptamos... Tan bonita ella... Parecía que sabía que hoy, no era el mejor día para dar esos tirones.
El camino por la carretera ha sido intenso. Mi cabeza me iba dando mil vueltas, y aunque iba conduciendo, porque quería distraerme... Creo que no ha sido la mejor idea. A ratos ni me acordaba de dónde estaba; tan solo a dónde iba...
Hemos llegado 45 minutos antes. Me han llamado enseguida. La doctora ha sido inmensamente amable con nosotros. Su dulzura, su forma de explicarnos las cosas, saber escucharme cuando yo sentía desespero por recibir una explicación que ella me daba sin cambiar, ni un segundo su sonrisa. Lo mismo opino de la enfermera de hoy...
Es muy difícil encontrar especialistas así. Personas que hacen de su vocación su estilo de vida y su profesión.
Al final no ha ido tan mal. He salido con un montón de papeles, con un montón de consejos y recomendaciones, con otro monton de pautas... Pero he salido esperanzada por ver que alguien, al fin, en estos últimos 4 años me entendía y sabía que no era fruto de mi imaginación todo por lo que llevo quejándome desde que tengo uso de razón.
